Boletín Impositivo N° 7 – Paraguay dejó de competir por impuestos bajos y empezó a competir por sistema

Durante muchos años, Paraguay fue percibido como un país atractivo principalmente por una razón: sus impuestos bajos.
Ese factor fue suficiente para atraer determinados capitales, pero no alcanzaba para consolidar inversión seria, productiva y de largo plazo.

Hoy, el escenario es distinto.

Paraguay ya no compite únicamente por costo.
Compite por previsibilidad, reglas claras y un sistema que funciona.

El verdadero cambio: previsibilidad y reglas claras

Los inversores no toman decisiones basándose solo en una tasa impositiva.
Lo que realmente analizan es:

  • estabilidad fiscal,

  • claridad normativa,

  • capacidad del Estado de sostener reglas en el tiempo,

  • funcionamiento real de la administración pública.

En este punto, Paraguay dio un paso clave: ordenó su sistema y fortaleció su administración tributaria mediante digitalización, control y formalización.

Esto permite algo fundamental para cualquier proyecto económico:
planificar a mediano y largo plazo.

De país “barato” a país previsible

El antiguo atractivo basado únicamente en el bajo costo tenía un límite claro:
la incertidumbre.

Hoy, Paraguay ofrece una combinación que no es frecuente en la región:

  • impuestos competitivos,

  • mayor control y trazabilidad,

  • reglas más claras,

  • menor improvisación.

Este cambio marca una transición estructural:
de competir por precio, a competir por sistema.

El respaldo del mercado internacional

Este proceso no es solo una percepción local.
También fue reconocido por los mercados financieros internacionales.

Paraguay obtuvo grado de inversión por parte de Moody’s (Baa3) y Standard & Poor’s (BBB- con perspectiva estable).

Estas calificaciones reflejan:

  • disciplina fiscal,

  • solidez macroeconómica,

  • fortalecimiento institucional,

  • menor percepción de riesgo país.

El grado de inversión no es un dato simbólico:
es una señal concreta de confianza para inversores y fondos institucionales, muchos de los cuales solo pueden invertir en países con este nivel de calificación.

Una aclaración necesaria

Este nuevo Paraguay fiscal no es para cualquiera.

El sistema actual:

  • no premia la informalidad,

  • no tolera esquemas opacos,

  • exige cumplimiento.

Pero para quienes buscan reglas claras, previsibilidad y hacer las cosas bien, el mensaje es claro:
hay estabilidad, hay sistema y hay condiciones para invertir.

Por último

Paraguay dejó de competir únicamente por ser un país barato.
Hoy compite por reglas claras, previsibilidad y un sistema que funciona.

Ese es el verdadero cambio de etapa.
Y es lo que explica por qué el país empieza a posicionarse con más fuerza en el radar de inversores, empresas y profesionales que buscan estabilidad y horizonte de largo plazo.

Hecho por: Diego Méndez

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